Numero
33
Cómo percibir la presencia de Dios
por Patrick Morley
Una de las inquietudes que
escuchamos más frecuentemente es: "En este momento no puedo percibir la
presencia de Dios en mi vida". Por cierto, yo mismo me siento así a menudo.
Hace poco, estaba sentado en
mi jardín antes de que amaneciera, contemplando un cielo adornado de innumerables
estrellas titilantes, en busca de una mayor sensación de la presencia
de Dios en mi vida. Él parecía estar muy, pero muy distante.
Me concentré en arrojar todas
mis distracciones y preocupaciones terrenales al pie de la cruz. Intenté
tranquilizarme, pensando en las palabras del salmista: "Quédense quietos,
reconozcan que yo soy Dios" (Salmos 46:10, NVI).
Entonces me volví a lo que
tenía más cerca. Cada cosa - las reposeras, la mesa, los árboles somnolientos
y el pasto embebido del rocío de la mañana - de alguna forma parecía estar
más "presente".
Mi mente bullía al pensar que
en el silencioso cubo de espacio que tenía delante de mí viajaban todas
las noticias y los sonidos del día en ondas de radio, de televisión y
de teléfonos celulares. Recordé que el Espíritu Santo de Dios también
estaba en ese espacio. Él es omnipresente.
Luego, después de 45 minutos,
sucedió. Pude "sentir" la presencia de Dios. No fue que Dios vino de repente.
No, era evidente que Él había estado ahí todo el tiempo. Más bien, fui
yo quien de pronto tomó conciencia de su presencia.
El problema
A los hombres nos encantan
las tareas. Quiero decir que si nos dan a elegir entre "hacer" algo para
Dios o simplemente "estar" con Dios, la mayoría de los hombres elegirían
lo primero.
Y esto no es necesariamente
algo malo. Pero a menudo vemos a hombres que por décadas han dado demasiada
importancia al "hacer". Tal vez hayan cumplido sus sueños, o tal vez no,
pero llegan a un punto en que pierden su pasión por Dios. Un hombre lo
describió como "chocar contra una pared de miel".
Cada vez que exageramos la
importancia de algo, forzosamente disminuimos la importancia de otra cosa.
Debido al ritmo acelerado de nuestra cultura "en vivo, de tiempo real
y realidad virtual", muchos hombres hoy tienen un vacío en el alma para
la belleza, la paz, la quietud, la soledad y el descanso.
Lamentablemente, usted no puede
llenar este vacío de la misma manera en que calmaría su sed. Si fuese
así de fácil, podría "tomarse un buen trago de Jesús" y volver a la normalidad.
En cambio, esta deficiencia
se parece a un cuerpo fofo y desentrenado. Una sola sesión de ejercicios
no lo transforma en un cuerpo saludable. De la misma manera, poner en
forma a un alma fofa requiere una ejercitación regular durante un período
prolongado.
Soluciones
¿Cómo podemos obtener, usted
y yo, una mayor conciencia de Dios?
Primero, haga lo que sea necesario
para entrar en forma conciente a la presencia de Dios (Él siempre está
ahí). Si usted quiere sentirse más cerca de su esposa, no lo logra reflexionando
sobre usted. Lo mismo ocurre con Dios.
Segundo, amplíe su conocimiento
y su concepto de Dios. Personalmente, siempre estoy a la búsqueda de libros
que me puedan mostrar de una forma más reveladora la naturaleza y el carácter
de Dios. Hace poco, un amigo mío me recomendó el libro Beyond the Cosmos
(Más allá del cosmos), de Hugh Ross. Una excelente lectura.
Tercero, identifique cuáles
son las actividades y disciplinas espirituales que le resultan más atractivos
a su forma de ser. Mi hija participa en un ministerio que enfatiza el
TSD ("Tiempo a Solas con Dios"). No hace falta que seamos ritualistas
o legalistas acerca de nuestro tiempo con Dios, pero ciertamente necesitamos
pasar tiempo con Él.
Ocho ideas prácticas
Cada uno de nosotros está hecho
para percibir a Dios de muchas formas. No obstante, la mayoría de los
hombres se identifican especialmente con algunas de las siguientes sugerencias.
Mientras las lee, ¿por qué no marca las que le atraen más? Luego, escoja
una o dos y pruébelas.
1. Contemplación. Algunos hombres
son contemplativos. Experimentan una mayor conciencia de Dios cuando piensan
en quien es Él y lo que ha hecho. Hay dos formas de contemplar a Dios.
a. En sus obras (revelación
general)
b. En su Palabra (revelación
especial) Aplicaciones sugeridas:
Siéntese tranquilamente en
una habitación silenciosa en un momento silencioso del día.
Tome conciencia de todo lo
que hay en la habitación: los sonidos, el silencio, los chirridos, el
viento (o la falta de viento), la humedad, la temperatura, su cuerpo,
los muebles, la luz, cada silla, la tela, la textura, el color, y cómo
lo hacen sentir estas cosas.
Tome conciencia del Espíritu
de Dios en la habitación, y que siempre estuvo ahí, aun cuando usted no
hubiera centrado su atención en Él.
Ore diciendo: "Jesús, sé que
estás aquí mismo conmigo. Realmente siento tu presencia" (o las palabras
que le surjan).
2. Belleza. Dios nos ha hecho
para apreciar la belleza. Para algunos hombres, una puesta de sol radiante
o una montaña cubierta de neblina los pueden llevar a la presencia consciente
de Dios.
Aplicaciones sugeridas:
Siéntese silenciosamente antes
del amanecer contemplando el cielo.
Siéntese junto a un arroyo.
Contemple un hormiguero.
Contemple una garza.
Contemple una montaña, y piense
en el tiempo que le llevaría a una persona transportarla, hacerla o treparla.
Piense en cuán difícil sería
hacer un árbol.
3. Estudio. Algunos hombres
perciben más la presencia de Dios como resultado del estudio. Esto será
principalmente el estudio de la Palabra de Dios, pero también a través
del ministerio de la literatura cristiana.
Aplicación sugerida: Separe
algunos TSD unos cinco días a la semana - entre 5 y 30 minutos - para
leer su Biblia. O averigüe en su librería cristiana si tienen un buen
libro sobre el carácter de Dios.
4. Música. Algunos hombres
están dotados de una buena voz, o al menos pueden apreciar una buena voz.
Estos hombres encontrarán que cantar himnos de alabanza y adoración los
llevará rápidamente a la presencia de Cristo.
Aplicación sugerida: Compre
un himnario o traiga a su casa hojas de música que le hayan entregado
para cantar. Luego, en las silenciosas horas del amanecer o tarde a la
noche, cante de la gracia admirable de Dios, de su grandeza y de su fidelidad.
5. Oración. La oración consiste
en hablar con Dios y escucharlo. Algunos hombres encuentran que perciben
más a Dios cuando se comunican con Él en oración.
Aplicación sugerida: Pase un
tiempo cada día derramando su corazón ante Dios. Luego, serénese intencionalmente
para discernir impresiones del Espíritu Santo (que concuerden con la Palabra
de Dios).
6. Servicio. Para algunos hombres,
la presencia de Dios se siente más al servirle. Cuando usan fielmente
sus dones espirituales, sienten un gozo interior que les recuerda la presencia
de Dios. Esto puede ser a través de su vocación o en un ministerio de
la iglesia.
Aplicación sugerida: Pida a
su pastor una oportunidad de servicio que haga uso de sus dones espirituales.
Concéntrese en recalibrar su perspectiva del trabajo para tomar en cuenta
la verdad de Colosenses 3:23.
7. Comunión. Algunos hombres
están orientados hacia las relaciones, y sienten más la presencia de Cristo
en el vínculo de la comunión con hermanos y hermanas en el Señor. Estos
hombres son siempre los primeros en llegar y los últimos en salir de una
clase de Escuela Dominical o de un estudio bíblico conjunto.
Aplicación sugerida: La próxima
vez que esté con un grupo de creyentes, pida a alguno que le cuente cómo
llegó a la fe en Cristo al terminar la reunión.
8. Escuchando la Palabra. Algunos
hombres perciben mejor la presencia de Dios a través de la predicación.
Esta se considera tradicionalmente como la forma de gracia predominante.
Aplicación sugerida: Preste
oído atentamente a la verdad y a los principios bíblicos en los sermones
de su pastor. Luego piense en cómo Dios le está hablando a través de estas
palabras. Hable con su esposa o un amigo sobre cómo podría aplicar este
mensaje a su vida.
Conclusión
No hay duda de que nos cuesta
dedicar tiempo a entrar a la presencia de Dios. Pero, si somos honestos,
no tenemos alternativa. Sin Él, nuestras vidas son secas y polvorientas,
y nos convertimos en cáscaras vacías. Pero, si acudimos a Él, podremos
encontrar el agua viva que satisface por toda la eternidad.
Patrick Morley es un líder de negocios, autor y conferencista que ayuda a los hombres a pensar más profundamente acerca de sus vidas, a reconciliarse con Cristo y a estar equipados para tener un mayor impacto en el mundo.
Traducción: Alejandro Field
© 1995. Patrick M. Morley. Todos los derechos reservados.
¿Le gustaría recibir tres números mensuales de muestra de este boletín de cortesía o información acerca de nuestro Seminario Success That Matters (El éxito que importa) y su programa de seguimiento? Llámenos al 1-800-929-2536.
A Look in the Mirror (Una mirada en el espejo)
se distribuye sin cargo a nuestros colegas de ministerio.
Las copias adicionales cuestan 25¢ cada una, con descuentos por cantidad.
Hay disponible también una carpeta personalizada con todos los ejemplares atrasados.
180 Wilshire Blvd.
Casselberry, FL 32707, U.S.A.
Pedidos por catálogo: 1-800-929-2536
Fax: (407) 331-7839
Para más información, llame al (407) 472-2100 o visítenos en
www.maninthemirror.org
|